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Del ciudadano que procesa contenidos periodísticos diversos para crear sus propias respuestas al consumidor directo de respuestas sintéticas
Algunos medios, como por ejemplo el Washington Post, están cambiando de raíz sus esquemas fundacionales para ofrecer respuestas en lugar de contenidos.
«Pasa del ‘Read, Listen, Watch’ al ‘Ask‘».
Dados los ‘problemillas’ que está generando el ‘Zero click‘ derivado del SGE, como Google Overviews (así lo comentaba aquí hace pocos días), el replicar la experiencia de usuario de la IA generativa vía chat es una de las primeras estrategias que están emergiendo.
En el citado caso del WaPo se traduce en:
«Capitalizar el potencial de Arc para atrapar a sus usuarios con una experiencia que se asemeje a lo que pueden encontrar en ChatGPT, Perplexity o el propio Google«.
Parece a priori un camino con sentido. Se me ocurren estos argumentos para respaldarlo:
- Contexto. El usuario se está acostumbrando rapidísimo a obtener respuestas cerradas a sus necesidades desde los interfaces de los diversos modelos de IA y de los propios buscadores.
- Necesidad. Esas respuestas son generales y penetrar en ellas con tu contenido es difícil, y aunque se consiga, eso no garantiza un clic a la fuente que te permita rentabilizar tu contenido.
- Reducción de riesgo. Ofrecer al usuario una experiencia similar al chat IA pero acotado al contenido y la línea editorial del medio puede parecer entonces una buena idea para no perder al menos a los loyal users.
- Oportunidad. Además, de momento, las noticias de actualidad no forman parte del Overviews, con lo que hay espacio para testar esto sin una ansiedad que lleve a poner en riesgo el valor del producto. Además, este sistema aporta al medio valiosos datos directos, sin necesidad de interpretación, sobre qué le interesa a su audiencia.
Un cambio de paradigma
Si este modelo se asienta a gran escala, habremos pasado del escenario vigente desde el inicio del periodismo y la prensa a otro radicalmente diferente.
Escenario tradicional
El ciudadano escoge sus medios y consume de ellos su contenido
-> Utiliza su pensamiento
--> Obtiene sus propias respuestas que le explican el mundo

Configuración del escenario tradicional:
- Elección: el ciudadano es libre de escoger los medios mediante los que se informa.
- Agenda: aunque es libre de navegar por secciones o autores, el medio le ofrece una propuesta integrada de la agenda informativa, jerarquizada en base a criterios profesionales y relativos a su línea editorial.
- Generación de la opinión individual: el equivalente a las ‘respuestas’. Es una tarea que realiza el propio ciudadano a partir de los dos puntos anteriores.
- Agregación a la opinión pública: el usuario puede contribuir esa opinión individual a la opinión pública (en casa, en el bar, WhatsApp, RRSS, etc.).
Escenario emergente
El ciudadano escoge sus medios y les pregunta
-> Obtiene respuestas completas directamente

Configuración del escenario emergente:
- Elección: el ciudadano es libre de escoger los medios mediante los que se informa. No cambia.
- Agenda: está preconstruida en la mente del ciudadano y de ahí surge la composición de la pregunta/prompt, aunque puede ser mediada por la jerarquización de portadas si estas se mantienen. Cambia.
- Generación de la opinión individual: el equivalente a las ‘respuestas’. Es una tarea que realiza el modelo IA a partir del diseño del LLM dado por cada medio. Desaparece el proceso de razonamiento y pensamiento individual del ciudadano, y ello afecta también al paso anterior, haciendo que la fuente de ideación de las preguntas o prompts (el repositorio de ideas propias del ciudadano) sea cada vez más pequeña y menos diversa. Cambia.
- Agregación a la opinión pública: el usuario puede contribuir esa opinión individual a la opinión pública, pero no siendo propia, es probable que entienda que al no portar el valor de la impronta personal, es mejor abstenerse. Ojalá no ocurra lo contrario, porque está ya el pozo a rebosar de vacío y sólo nos faltaba que se sumara la última frontera del individuo, su propia opinión y visión de las cosas, en formato sintético. Cambia.
Riesgos posibles
Disminución del pensamiento crítico. Cuando la información se presenta como una respuesta final, se puede desincentivar al usuario de indagar más, cuestionar la fuente, o abrirse a otros enfoques. El proceso de leer un artículo completo, entender el contexto, las fuentes citadas y las diferentes aristas de un tema es importante para construirnos una opinión informada sobre el mismo.
Ultrapersonalización, mayor individualismo. Aunque la personalización en producto digital se considera un atributo positivo preguntes a quien preguntes, llevada a este extremo y en este tipo de producto, desconecta al ciudadano de la comunidad o sociedad de la que forma parte, reduciendo el tamaño de su segmento sociodemográfico e ideológico a la unidad encarnada por él mismo.
Pérdida de contexto y matices. Las respuestas directas, por su naturaleza, suelen ser concisas. Y a no ser que el usuario repregunte (cosa que se puede incentivar desde el propio modelo o incluso vía UX/UI), esto puede llevar a la simplificación de temas complicados, perdiéndose detalles cruciales, matices y también un marco que los relacione con otras historias de actualidad, posibilitando al ciudadano percibir y asimilar la madeja que es la vida en sociedad. Si esto se pierde, es gasolina para los populismos y sus soluciones fáciles -que nunca lo son- a problemas complejos.
Falta de transparencia en la generación de respuestas. El «cómo» se llega a una respuesta puede ser opaco para el usuario. Esto contrasta con el periodismo tradicional, donde la metodología de investigación y las fuentes suelen ser (un poco) más evidentes. Por suerte este riesgo es fácilmente mitigable en el diseño del modelo que haga el medio.
Reducción de la experiencia periodística integral. Estar informado para construir y mantener un criterio propio ante la vida no se resume en la búsqueda de una respuesta. Implica sumergirse en narrativas, comprender historias humanas y apreciar -y juzgar también- el trabajo de los profesionales y del medio como editor. Un modelo de «solo respuestas» podría devaluar esta experiencia. Al igual que un resumen generado por IA de ‘Crimen y castigo’ puede crear en el usuario la ilusión de que leyó el libro de Dostoievski, no le proporcionará las sensaciones que impactarían y moldearían su personalidad tal que si lo leyera de forma acorde a cómo fue escrito.
Beneficios potenciales
No todo es negativo. Podrían darse posibles bondades:
Para los usuarios
Inmediatez y eficiencia. Los usuarios, cuyo umbral de paciencia baja cada día, reciben lo que piden al instante, sin tener que navegar por artículos largos o buscar el dato clave. ¿Es un beneficio potencial la dopamina? Depende, claro. La cara B de esto la acabas de leer, arriba, en el último de los riesgos potenciales.
Mayor accesibilidad.Para personas con dificultades de lectura, dislexia y otros problemas relacionados, las respuestas concisas y bien estructuradas pueden mejorar la accesibilidad.
Descubrimiento de Información. Al obtener respuestas a preguntas cruzadas, o al obtener resúmenes de temas relacionados, los usuarios podrían descubrir nuevos temas que les interesan, o profundizar en conocimientos de manera más eficiente. Algo como el ‘descubrimiento semanal’ de Spotify. Esto dependerá mucho de cómo cada medio diseñe su modelo.
Para los medios
Mantener la autoridad y la confianza. Este es el principal y ya lo adelantamos. Si las personas van a buscar respuestas a la IA de todas maneras, es preferible que provengan o estén alimentadas por fuentes periodísticas confiables y con (un mínimo de) estándares éticos, en lugar de por IA genéricas cuyo entrenamiento no se hace bajo un enfoque periodístico. Los medios pueden mantener así su maltrecho rol como ‘curadores de la verdad’ y proveedores de información fiable en una época, ay, donde esta necesidad es mayor que nunca.
Mayor alcance y retención. Si esta hipótesis se ve refrendada por las métricas, los medios podrían retener mejor a sus usuarios más leales, a la vez que tratar de atraer a aquellos de inicio muy alejados del producto mediático tradicional, como los más jóvenes.
Optimización para motores de respuesta. A medida que los buscadores evolucionan de motores de búsqueda a motores de respuesta, los medios que se posicionen como generadores de respuestas podrían tener una ventaja estratégica. Pero esto es mucho aventurar.
Nuevas oportunidades de monetización. Este modelo podría abrir nuevas vías de ingresos, como suscripciones premium por respuestas más detalladas, APIs para otras plataformas u otros. Pero igual que el punto anterior, es también mucho aventurar.
Datos valiosísimos. La interacción directa a través de preguntas/respuestas genera una gran cantidad de datos sobre lo que realmente le interesa a la audiencia. Esto puede informar la agenda periodística y facilitar a los medios crear contenido más relevante. Pero, una vez más, es un arma de doble filo: ¿debería un medio serio convertirse en uno del corazón porque detecta muchas preguntas sobre celebrities? ¿Debería cambiar su línea editorial si detecta en los chats que esta difiere de la de sus usuarios?
Nuevas métricas. Si ya es complicada la relación entre los medios y sus auditoras de tráfico, no quiero imaginar qué pasaría con esto. Imagino que surgirán nuevas métricas más allá de los usuarios únicos, páginas vistas, tiempo medio, etc. ¿Aparecerían el TP (total prompts), TC (total chats) o el PPU (prompt per user)?
Nuevos inventarios de publicidad. ¿Colocar publicidad ultrasegmentada y relevante a la conversación entre el usuario y el modelo IA del medio? ¿Por qué no?
Conclusión
No tengo, porque tampoco tengo ni idea de qué va a pasar. La propia descripción de los escenarios, los riesgos potenciales, los beneficios… son sólo nimios trocitos de hipótesis colocados en la batidora de la entropía, más acelerada que nunca hoy.
Sí me quedaría con, al menos, una reflexión que guardar y de la que tirar cuando comencemos a vernos inmersos en todo esto: evitar, o al menos no arder en todos los riesgos de este cambio es posible. No hay nada predeterminado. Se pueden aplicar marcos de periodismo ético a partir de, por ejemplo, el mismo que se aplica al uso de la IA en la legislación europea. Se puede regular.
El riesgo de que la opinión pública se pueda ver reducida a un mero agregado de opiniones sintéticas en pos de la eficiencia y la rentabilidad o de la misma supervivencia, no es despreciable. Una posibilidad que merece un control que vaya un poco más allá de la mano invisible.
Uno se acuerda de cuando en los albores de las redes se señalaban diseños de producto como muy peligrosos (ejemplo: el scroll infinito, o los algoritmos que priorizan la polarización) y hoy simplemente estamos lidiando con las consecuencias de aquello, algo que se ve con datos y cifras reales, sobre todo en la juventud.
Pero soy optimista por naturaleza. Mientras continúe la libertad y la democracia, tendremos las herramientas para intentar aprovecharnos al máximo de esta tecnología en beneficio de todos.
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